Mucha gente cree que exportar es cosa de contenedores y agentes de aduana. Para un emprendedor, en cambio, suele empezar con algo mucho más pequeño: una muestra para un cliente de otro país y, si le gusta, un primer pedido que cabe en unas cajas. Hacer bien esos primeros envíos es lo que permite que haya un segundo.
Paso 1: la muestra
Es tu carta de presentación. Pocas unidades, identificadas como muestra, con una factura proforma que declare su valor real aunque la regales. Si es un alimento o un cosmético, pregunta antes si el destino pide permiso sanitario también para muestras. Todo el detalle está en envío de muestras comerciales.
Paso 2: el precio de tu producto puesto en destino
Antes de dar precio a tu cliente, calcula lo que cuesta que tu producto llegue. Eso depende del peso cobrado por caja —el mayor entre real y volumétrico—, de la vía y de los impuestos del país que recibe. Un embalaje bien pensado desde el principio puede cambiar tu margen: dos cajas ajustadas pagan menos que una grande a medio llenar.
Paso 3: los documentos del primer pedido
- Factura comercial con el valor real, la descripción precisa y la cantidad de cada producto.
- Lista de bultos que coincida con la factura: qué va en cada caja, con su peso y medidas.
- Permisos del producto, si el destino los pide para esa categoría.
La mayoría de las retenciones en aduana nacen de una factura que no coincide con lo que va dentro. Aquí está lo que revisa la aduana.
Paso 4: una plantilla para repetir
Cuando el primer pedido llega bien, conviértelo en rutina: la misma descripción de producto en cada factura, las mismas cajas, el mismo rótulo. El envío número diez tiene que pasar igual de limpio que el primero.
Errores típicos del primer envío
- Dar precio sin calcular el flete y descubrir después que el envío se come el margen.
- Declarar de menos para ahorrar impuestos: es la causa número uno de retenciones.
- Cambiar la descripción del producto de un envío a otro.
- Olvidar que el cliente paga impuestos al recibir en muchos destinos: díselo antes de que compre.
Cuando los envíos se vuelven frecuentes, envíos para empresas te ahorra coordinar cada uno desde cero. Y cuando el volumen crece, pasa a carga internacional.
Preguntas frecuentes
¿Necesito ser exportador registrado para enviar un pedido pequeño?
Depende del producto, del valor y del destino. Para envíos pequeños y muestras, muchas veces basta con la factura y la declaración correcta. Te orientamos según tu caso.
¿Quién paga los impuestos en destino?
Normalmente quien recibe, salvo en las rutas terrestres, donde el impuesto se paga en Lima al despachar. Acuérdalo con tu cliente antes de venderle.
¿Cómo calculo el costo de envío para ponerlo en mi precio?
Con el peso y las medidas de la caja ya embalada y el destino. Mándanoslos y te damos el precio cerrado.
La ruta a Cuba
A Cuba enviamos paquetes, documentos y medicinas con receta por vía aérea, con tiempos de entrega de alrededor de 14 días hábiles.
- Vía aérea. Es la opción rápida hacia Cuba. Conviene cuando el envío urge, pesa poco o su valor justifica el flete: documentos, medicinas, muestras y repuestos pequeños.
Sea cual sea la vía, el envío se recoge o se entrega en Lima y el destinatario lo recibe en la agencia local que le corresponde en Cuba, en un plazo de 14 días hábiles.
Plazos hacia Cuba
El plazo hacia Cuba es de 14 días hábiles, y se cuenta desde que el envío sale de Lima, no desde que lo entregas en el mostrador.
| Modalidad | Plazo | Entrega | Para qué conviene |
|---|---|---|---|
| Aéreo | 14 días hábiles | En agencia local | Documentos y urgencias |
Los trámites de aduana en Cuba y los feriados locales pueden alargarlo; cuando ocurre, se refleja en el número de seguimiento.
¿Envías a Cuba?
Dinos qué envías y a qué ciudad de Cuba, y te damos el precio y la fecha de entrega.



¿Tienes una duda sobre este envío?